Algunos signos de alarma nos avisan de posibles trastornos de aprendizaje
Fuentes:
– Mª José Álvarez Gómez, Pediatra. Centro de Salud Mendillorri. Servicio Navarro Salud. Osasunbidea
– Nerea Crespo Eguílaz, Psicopedagoga. Unidad de Neuropediatría, Dpto. Pediatría. Clínica Universitaria de Navarra
A veces nos preguntamos si nuestro hijo o hija tiene más dificultades de las esperables en el aprendizaje, vemos que no rinde en la escuela y nos agobia la idea de un posible desajuste de su desarrollo en relación a su edad. Existen unos signos de alarma que nos pueden permitir discernir un desarrollo funcional de otro necesitado de apoyos, saber si nuestro hijo o hija podría tener trastornos del aprendizaje. A continuación los enumeramos en relación a las edades:
Educación infantil (0-6 años)
Lenguaje:
Problemas de pronunciación, habla ininteligible
Dificultad para entender órdenes sencillas
Dificultad para entender preguntas
Desarrollo lento en la adquisición de palabras y/o frases
Dificultad para expresar deseos o necesidades a través del lenguaje oral
Dificultad para rimar palabras
Falta de interés en relatos o cuentos
Motricidad:
Torpeza en motricidad gruesa (como correr, saltar)
Equilibrio pobre
Torpeza en la manipulación fina (como abotonarse o ponerse los zapatos).
Evitación de actividades como dibujar, hacer trazos, etc.
Desarrollo cognitivo:
Problemas en memorizar los días de la semana, el alfabeto, etc.
Problemas para recordar las actividades rutinarias
Dificultades en la noción causa-efecto, en contar y secuenciar
Dificultades en conceptos básicos (como tamaño, forma, color)
Atención:
Alta distraibilidad, dificultades para permanecer en una tarea
Hiperactividad y/o impulsividad excesiva
Habilidad social:
Problemas de interacción, juega solo
Cambios de humor bruscos
Fácilmente frustrable: rabietas frecuentes, repetición constante de ideas, dificultad para cambiar de idea o de actividad
Educación primaria
Lenguaje:
Dificultad para aprender la correspondencia entre sonido/letra
Errores al leer
Dificultades para recordar palabras básicas
Inhabilidad para contar una historia en una secuencia
Matemáticas:
Problemas para aprender la hora o contar dinero
Confusión de los signos matemáticos
Transposición en la escritura de cifras
Problemas para memorizar conceptos matemáticos
Problemas para entender la posición de los números
Dificultades para recordar los pasos de las operaciones matemáticas
Motricidad:
Torpeza, pobre coordinación motor
Dificultad para copiar en la pizarra
Dificultad para alinear las cifras en una operación matemática
Escritura pobre
Atención:
Dificultades para concentrarse en una tarea
Dificultades para terminar un trabajo a tiempo
Inhabilidad para seguir múltiples instrucciones
Descuidado, despreocupado
Rechazo ante los cambios de la rutina o ante conceptos nuevos
Habilidad social:
Dificultad para entender gestos o expresiones faciales
Dificultad para entender situaciones sociales
Tendencia a malinterpretar comportamientos de compañeros o adultos
Aparente falta de «sentido común»
Educación secundaria
Lenguaje:
Evita leer o escribir
Tendencia a perder información cuando lee un texto
Comprensión lectora pobre, dificultad para entender los temas leídos
Pobreza en las redacciones orales y/o escritas
Dificultad para aprender idiomas extranjeros.
Matemáticas:
Dificultades para entender conceptos abstractos
Pobre habilidad para aplicar destrezas matemáticas
Atención/Organización:
Dificultades para organizarse
Problemas en tareas de elección múltiple
Trabajo lento en clase y en exámenes
Pobreza al tomar notas
Pobre capacidad para corregir su trabajo
Habilidad social:
Dificultad para aceptar críticas
Problemas para negociar
Dificultades para entender el punto de vista de otras personas