Seleccionar página

Si tu hijo es introvertido…

Diana Martinez Carracedo

 

            Ser introvertido tiene sus ventajas y sus inconvenientes para un niño o niña y, sin duda, nada tiene que ver esta característica con la inteligencia de los pequeños. Poco habladores, quizá retraídos, más reflexivos que el resto, analíticos, quizá tímidos. La adaptación a nuevas situaciones puede favorecer la introversión, al igual que la dificultad para la expresión de emociones. Como en casi todo, la clave está en el equilibrio. 

            Potenciemos los pros de ser introvertido: 

– Apóyale en sus momentos más creativos, dibujando y ampliando sus miras, proporcionándole nuevas ideas, materiales, espacios en los que desarrollar su talento.

– Si es un coleccionista, comparte con él la afición mostrando interés.

– Fomenta que decida. Es importante que, sin agobios y con elecciones sencillas, vaya teniendo la experiencia de elegir, favoreciendo la reflexión.

– Deja que sea dueño de su tiempo. A veces, nos olvidamos de que los niños tienen el derecho al juego y deben disfrutar del tiempo libre. Las actividades positivas que sean de su agrado, poténcialas y permítele ese espacio. No le agobies con planes, quizá no se aburra en casa aunque tu mente adulta así lo crea, el mundo interior de un niño introvertido puede ser muy interesante y entretenido.

– Respeta su ritmo, quizá necesite más tiempo que otros niños para hablar, dedique más tiempo a reflexionar o disfrute de un aislamiento sano.

– Si le cuesta poner palabras a los sentimientos, agradece sus esfuerzos, sus muestras de afecto, regalos, etc., dándoles valor.

            Apoyemos su socialización en caso necesario:

– Participar en actividades de grupo con otros niños y niñas si son de su agrado, puede ayudarle a desarrollar habilidades sociales como la empatía, por supuesto sin presión y viviéndolo con comodidad.

– Tu hijo/a debe ser consciente en todo momento de que ante la necesidad de pedir algo, no debe sentir vergüenza, házselo saber en todos los contextos.

– Si hay un nuevo amigo/a con el que está iniciando relación, podemos favorecer sus encuentros en espacios de confianza como la escuela o el hogar. Más adelante en la amistad podremos favorecer que se encuentren en espacios de menor confianza.

– La sobreprotección, como en muchas otras ocasiones, en el caso de los niños y niñas introvertidos/as limita el desarrollo de sus capacidades y debe evitarse.

– Celebrad los logros del pequeño como propios, todos disfrutamos cuando se nos reconocen los pequeños éxitos del día a día, sin distinción de edad.

            Un niño introvertido no supone grandes dificultades en la familia y puede resultar tan entrañable como cualquier otro niño o niña.

            ¡Permite que crezca y disfruta de su infancia!

Diana Martínez es Trabajadora Social en CAIS