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Lenguaje y Comunicación en niños con Síndrome de Down

Ana Lemos

            El área del lenguaje ha sido descrita generalmente como la que presenta un mayor retraso en los niños con Síndrome de Down, haciendo hincapié en los aspectos expresivos, en comparación con los niveles globales de desarrollo.  Es decir, los niños con Síndrome de Down, aunque puedan presentar un adecuado desarrollo cognitivo, tienen evidentes problemas de lenguaje desde el principio.  Durante los primeros 20 meses de vida, el desarrollo cognitivo y el lingüístico estarán estrechamente relacionados. No obstante, esta relación se va a ir desvaneciendo a medida que su progreso en una variedad de habilidades cognitivas no se corresponde con los avances en el dominio del lenguaje, esencialmente en cuanto a su desarrollo gramatical.

            El desarrollo prelingüístico difiere muy poco de los niños sin Síndrome de Down, no obstante vocalizan mucho menos. Durante los primeros 3 meses de vida, se observa que los niños con Síndrome de Down emiten significativamente menos vocalizaciones. Posteriormente, habrá un aumento rápido en las emisiones entre el cuarto y sexto mes. Además, no se han encontrado diferencias significativas en la aparición del silabeo.

            El desarrollo fonológico y del vocabulario suele ser lento y difícil, las primeras palabras con sentido referencial no aparecen hasta los 24-30 meses, si bien como ocurre con el resto de niños, a partir de la producción de esas primeras palabras, se produce un aumento progresivo similar en su vocabulario. Las primeras frases compuestas de dos o tres palabras no empiezan a surgir hasta aproximadamente los 4 años. Sin embargo, resulta interesante destacar su habilidad para el uso pragmático del lenguaje, ya que  saben perfectamente realizar la toma de turnos en una conversación y mantener y compartir adecuadamente la atención, ligando una conversación con otra. En cambio, la evolución a través de los primeros estadios de la adquisición de la gramática es muy lento, con periodos de avance y retroceso. El desfase que existe en estos momentos entre la inteligencia no verbal y el dominio verbal, se incrementa a medida que se van haciendo mayores. Por tanto, es esencialmente la capacidad gramatical, el aspecto del lenguaje verdaderamente deteriorado de entre los otros aspectos del lenguaje, como el vocabulario y el uso pragmático del mismo.

Así pues, el retraso que se produce en el desarrollo del lenguaje, afecta a unos aspectos más que a otros. En este sentido, la mayoría de los investigadores están de acuerdo en que el dominio que alcanzan estos niños en vocabulario, así como en el uso del lenguaje, presenta un desfase importante con respecto al de su capacidad para formar oraciones, es decir, la manipulación de símbolos e imágenes.

            En líneas generales, el desarrollo del lenguaje presenta una serie de limitaciones debido a varios factores: problemas de audición, dificultades en el procesamiento de la información auditiva, problemas de memoria (sobre todo a niveles auditivos), e hipotonía de los músculos implicados en la articulación y retraso en la maduración neuromotora.

Ana Lemos es Logopeda en CAIS