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Qué son las Dislalias

Rosa Mª Díaz Pareja

 

          Las dislalias, muy frecuentes en la etapa infantil, son alteraciones en los sonidos realizados al hablar. Coloquialmente, podríamos escuchar o decir que un niño o niña “habla mal”.

          Mientras el niño o niña aprende a hablar, se realizan cambios en la pronunciación de las palabras (se llaman dislalias evolutivas: Es la que tiene lugar en la fase de desarrollo del lenguaje infantil, en la que el niño o niña no es capaz de repetir por imitación las palabras que escucha y lo hace de forma incorrecta. No precisa un tratamiento directo, pues forma parte de un proceso normal, aunque es necesario mantener con el niño o niña un comportamiento lingüístico adecuado que ayude a la maduración para evitar posteriores problemas), pero si estos errores duran más allá de los cuatro años, se considera una alteración del habla (serían las dislalias funcionales: El niño o niña que la padece no usa correctamente los órganos fonoarticulatorios a la hora de articular un fonema a pesar de no existir ninguna causa o enfermedad. Es la más frecuente. Por tanto, el niño o niña en algunos casos sabe que articula mal y quisiera corregirse, por eso trata de imitar, sin embargo sus órganos no obedecen y no encuentran el movimiento deseado).

          Estos errores a la hora de hablar, suceden en niños y niñas que no muestran patologías en el Sistema Nervioso Central, trastornos o problemas en los órganos fonoarticulatorios a nivel anatómico (problemas en la boca, lengua, mandíbula…).

          Los errores más habituales que los padres y familias nos podemos encontrar cuando su hijo o hija está hablando pueden ser:

  • Omisiones: por ejemplo, dice “tana” por “ventana”, “illa” por “silla” o “paza” por “plaza”. Esto sucede cuando el niño o niña no sabe pronunciar alguna letra o sílaba en cualquier lugar de la palabra, y no la dice.
  • Sustituciones: por ejemplo, dice “lodo” por loro” (sustituye la /r/ por la /d/) o “bufanta” por “bufanda” (sustituye la /d/ por la /t/). Esto ocurre cuando el niño o niña no es capaz de decir la letra en la palabra, pero la reemplaza por otra que si sabe pronunciar. Es el error de mayor frecuencia dentro de las dislalias.
  • Inserciones: por ejemplo, dice “palatano” en vez de “plátano”. Aquí lo que sucede es que el niño o niña intercala un sonido o una silaba donde presenta el problema de pronunciación.
  • Distorsiones: aquí lo que pasa es que el niño o niña articula mal el sonido, sonando diferente a como sería el correcto, pero de forma aproximada a su sonido.
  • Puede darse en cualquier fonema, pero lo más frecuente es la sustitución, omisión o deformación/distorsión de r, k, l, s, z, o ch.

          Además de las dislalias evolutivas y funcionales, está la dislalia audiógena, que es la alteración en la pronunciación por una mala audición. Esta ocurre normalmente cuando el niño o niña tiene hipoacusia o pérdida auditiva (es la causa de este tipo de dislalia) y, según esta pérdida, dificulta en menor o mayor grado la adquisición del lenguaje, además de dificultar el aprendizaje escolar, entre otros problemas en la personalidad (ocurre en las hipoacusias). Y existen otras dislalias, las llamadas dislalias orgánicas, que ocurren cuando se encuentra afectado el Sistema Nervioso Central (reciben el nombre de disartrias, y forman parte de los problemas del lenguaje que se encuentran en las personas con discapacidad motora) o, si ocurren por problemas o malformaciones en los órganos del habla (labios, lengua, paladar…), reciben el nombre de disglosias.

          Hay que saber, y tener en cuenta, que una dislalia evolutiva y la  funcional van a tener mejor pronóstico a la hora de trabajarlas en las sesiones logopédicas que las dislalias audiógenas y orgánicas, ya que estas últimas están ligadas a déficits y trastornos, y las primeras no.

 

 

¿QUIÉNES SON LOS NIÑOS Y NIÑAS CON DISLALIAS?

          Cuando escuchamos a los pequeños y pequeñas hablar, para saber que presentan dislalias, hemos de tener en cuenta que:

  • Existan errores en la articulación de los sonidos del habla.
  • Debemos estar alerta si estos errores ocurren cuando son mayores de cuatro años.
  • Debemos descartar de que no sean niños y niñas con problemas auditivos, o que presenten algún tipo de trastornos neurológicos, discapacidad intelectual, o problemas por cambio idiomático.

          Ante cualquier caso de problemas de articulación, si vuestro hijo o hija es mayor de cuatro años y este tipo de errores perdura en el tiempo, no dudéis en contactar con nuestro Centro;  nuestro equipo de logopedas estará a vuestra entera disposición y, como equipo multidisciplinar, os resolveremos cualquier tipo de duda que pueda surgir.

 

Rosa Mª Díaz Pareja es Logopeda en CAIS