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¿Qué es la deglución atípica?

 Rosa María Díaz

 

Para explicar que es la deglución atípica, debemos saber que la deglución es el mecanismo por el cual los alimentos y la saliva realizan el recorrido desde la boca hasta el estómago.

La deglución infantil se caracteriza por el reflejo de succión-deglución, para adaptarse a la lactancia materna o artificial (biberón).

            Entre los 2 y 3 años el bebé abandonará este patrón para adaptarse a la masticación y deglución de todo tipo de alimentos, pero si persiste este mecanismo más allá de los 4 años, se considera deglución atípica, ya que es una forma anómala que si no se corrige la podemos encontrar en adultos.

El perfil facial característico de la persona con deglución atípica es:                Deglución atípica

Labios hipotónicos         

Lengua descansando entre los dientes

Tendencia a la respiración bucal

Maxilar superior avanzado o maxilar inferior retrasado

Masticación con los dientes y no con las muelas, quedando sobras de alimento en la cavidad bucal

Saca alimentos fuera de la boca

Realiza movimientos excesivos como elevar la cabeza, contraer los labios excesivamente o muecas y ruidos al tragar

 

Hay que explicar que existen  2 tipos de deglución atípica:

– La deglución con interposición lingual, donde la lengua se interpone entre los dientes frontales o laterales o presiona contra la parte trasera de los dientes durante la fase de deglución.

– La deglución con interposición labial sucede cuando el labio es el que se interpone entre los dientes.

– Estos 2 casos se tratan de mecanismos compensatorios provocados por la actividad incorrecta de la lengua.

            Siguiendo con la explicación, hay que decir que los trastornos asociados a la deglución atípica afectan a las estructuras de la cavidad oral (labios, lengua, dientes, encías, paladar, mucosa oral, suelo de la boca, glándulas salivales, amígdalas y mímica facial) y a sus funciones (succión, deglución, masticación, articulación del habla, respiración y mímica facial).

            Es frecuente que la deglución atípica forme parte de cuadros más amplios en los que estén implicados otras funciones orales, siendo las más comunes:

Respiración bucal                               

Problemas odontológicos y estéticos

Problemas de masticación

Alteraciones en la voz

Dificultades de articulación de algunos fonemas

Todas estas alteraciones pueden repercutir en el rendimiento escolar o el equilibrio emocional.

Existen criterios o factores de riesgo de presentar deglución atípica:

Anomalías anatómicas y fisiológicas:

Factores genéticos, tanto respecto a patrones de crecimiento óseo como patrones de conducta heredados y síndromes.

Trastornos neurológicos.

Presencia de frenillo sublingual que limite la movilidad de la lengua.

Frenillo labial corto.

Respiración bucal.

Mordida abierta.

Tipo de alimentación:

Uso de biberón.

Succión del dedo.

Morder las uñas.

Hábitos orales nocivos:

Uso del chupete o biberón más allá de los 3 años (factor relevante).

Succión del dedo (factor relevante).

Succión labial, lingual y de las mejillas.

Succión de objetos.

Morder uñas.

Respiración bucal:

Este tipo de respiración es anormal por los efectos negativos que tiene en la lengua, mandíbula, paladar y los dientes.

 

Para prevenir esta disfunción, sugerimos:

Hay que ofrecer de manera exclusiva y siempre que sea posible la lactancia materna, ya que se considera como un factor de protección en relación con las maloclusiones dentales y contribuye a la prevención de las caries dentales.

No hay que permitir el uso del chupete y de la succión digital más allá de los 3 años.

Enseñar al niño/a a respirar bien y asegurarse de que no sufre obstrucciones nasales recurrentes.

Ofrecer al niño/a la alimentación adecuada a su edad.

Acudir a los controles pediátricos estipulados para controlar el correcto desarrollo muscular, postural, etc.

Realizar revisiones odontológicas periódicas.

Acudir al profesional en cuanto se detecte la existencia de algún factor considerado de riesgo para el desarrollo de las disfunciones de la zona bucal.

 

            Cuando la deglución atípica se ha instaurado, es muy importante acudir al logopeda, que es el profesional capacitado para realizar la valoración y rehabilitación de los diferentes tipos clínicos de deglución atípica. Sin embargo, el diagnóstico de los trastornos que presenta el paciente deberá ser enfocado por un equipo de profesionales integrado por un odonto-estomatólogo, otorrinolaringólogo, psicólogo y logopeda. Cada uno de ellos, en una acción conjunta, contribuirá a que el resultado de la intervención sea de mayor beneficio para el paciente.

            Por último, decir que el tratamiento se realizará sobre la base de la terapia miofuncional, con el objetivo de que el paciente logre automatizar el nuevo patrón muscular funcional para evitar recaídas. Además, se reeducará la función respiratoria, para conseguir un patrón respiratorio estable, lo que ayuda a mejorar su masticación y deglución. Las alteraciones de la articulación de los fonemas (dislalias), serán aparte, ya que no mejoraran al corregir exclusivamente el patrón masticatorio, deglutorio y respiratorio.

           Es importante resaltar que en el proceso terapéutico es necesario obtener la implicación del niño/a y de su familia, ya que todo dependerá de la motivación y colaboración durante el tratamiento y por tanto, el éxito de los objetivos planteados.

                  Rosa María Díaz es Logopeda en CAIS