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Conoce el método TEACCH

Ana Lemos Basallote

 

            TEACCH proviene de las abreviaturas del inglés “Treatment and Education of Autistic Related Communication Handicapped Children”, lo que significa: tratamiento y educación de niños con autismo y problemas de comunicación relacionados. Este método fue creado por Watson en 1989 y  está dirigido a personas con trastornos específicos del desarrollo. Debido a sus características este programa permite adaptarse a las necesidades específicas de cada persona con TGD (Trastorno Generalizado del Desarrollo), permitiendo una programación cuidadosa y óptima. Además se fundamenta en 7 puntos claves según Eric Schopler (2001), que son los siguientes:Adaptación óptima

Colaboración entre padres y profesionales

Intervención eficaz

Énfasis en la teoría cognitiva y conductual

Asesoramiento y diagnóstico temprano

Enseñanza estructurada con medios audiovisuales

Entrenamiento multidisciplinario en el modelo generalista

            Su principal objetivo es facilitar la enseñanza en personas con trastornos autistas, logrando que su vida a nivel social y educativo sea lo más efectiva. Del mismo modo trata de incrementar la motivación y la habilidad del paciente para explorar y aprender del medio, mejorando su interacción con otras personas. Por otro lado, intenta favorecer el desarrollo de las funciones intelectuales, áreas motoras de percepción fina y gruesa y superar los problemas de adaptación escolar del paciente. Además, intenta reducir el estrés vivido por la familia.

El programa TEACCH:

            Parte de una enseñanza estructurada, es decir, la importancia de organizar los entornos para favorecer el aprendizaje en niños con trastornos generalizados del desarrollo (TGD), ya que ayuda a entender las situaciones, estructurar el ambiente, favorece la comprensión, reducir problemas de conducta y enfrentamientos personales que pueden surgir por confusión o ansiedad.

            Las actividades deben estar secuenciadas visualmente y con una organización visual, favoreciendo que entiendan la tarea, así como el comienzo y finalización. Algunos ejemplos de estructura visual son resaltar las instrucciones con fotos.

            La enseñanza uno a uno, el adulto deberá colocarse en diferentes posiciones dependiendo el objetivo de trabajo;  posición cara a cara es fundamental para trabajar la comunicación y la sociabilidad, también para evaluar las actividades. Posición sesgada, donde el profesor se sitúa en un lateral de la mesa se emplea para la  supervisión de la tarea. Posición al lado, adecuada para la realización de trabajos complejos ya que permiten facilitar ayudas físicas pero proporcionan poca interacción social y por último posición alejada, facilita la autonomía pero permitiendo la intervención si fuera necesario.

            Comunicación, se registrará cómo se comunica, dónde, con quién y por qué. A partir de esta evaluación, se crearán los objetivos de la intervención, bajo la filosofía de la intervención total. Esto quiere decir, que cualquier medio es válido si representa una intención comunicativa (palabras, signos manuales, pictogramas), con el fin de que logre desarrollar comportamientos comunicativos (estrategias, asegurar que reciben los mensajes, favores su  autonomía…). Es importante destacar que este método diferencia 5 ámbitos de la conducta de la comunicación que son: las categorías semánticas, la estructura, la modalidad, el contexto y la función. Las habilidades comunicativas se enseñan en sesiones estructuradas individuales, pero también se prevé la enseñanza incidental, se preparan los ambientes naturales para que las susciten, se evocan en actividades de grupo y se hace intervenir activamente a la familia en su enseñanza y estímulo.

            Para concluir, recalcamos que es un método de intervención total, atendiendo a todas las áreas del desarrollo de los niños autistas y cuenta con una programación exhaustiva y cuidadosa. Aunque la metodología del TEACCH está diseñada para personas con graves trastornos del desarrollo, sus estrategias de intervención son muy útiles en otros casos como la discapacidad intelectual.

Ana Lemos es Logopeda en CAIS