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4 Pasos que te ayudarán a mejorar tu relación sentimental ante la llegada de un nuevo miembro a la familia

Diana Martínez Carracedo

De repente, la vida cambia bastante drásticamente, ha llegado un nuevo miembro a la familia que demanda casi toda nuestra atención como padres o madres. Resulta que ahora todo tiene relación con el pequeño o la pequeña, todas las personas de vuestro entorno os preguntan y os hablan de la llegada de tu hijo o hija y… ¿Cómo vas a pensar en otra cosa? Algunas personas inconscientemente retiran su atención a la relación de pareja en pro de una dedicación casi absoluta al bebé. En ocasiones, es difícil que seamos conscientes de este proceso que nos aleja de nuestro compañero/a de vida.

¿Te sientes identificado/a con este cambio? ¿Sientes que sólo hay espacio para hablar con tu pareja sobre vuestros hijos? ¿Sientes que no dedicáis suficiente tiempo a cuidar de la relación?

La adaptación a una vida en común con nuevos miembros trae consigo algunos retos, cada persona tiene una concepción de la crianza asociada a unos estilos, la conciliación de la vida laboral con la familiar se complica y toca repartirse las labores de cuidado del bebé o los bebés, que no son pocas.

La gestación de este nuevo rol de padre o madre debe desarrollarse sin eliminar el rol de pareja. Hay actividades, incluso junto con los hijos, que pueden favorecer tu relación de pareja.

  • Comunícate como persona, no solo hables desde tu rol de progenitor/a. Si la comunicación se centra en exclusiva o en gran parte en asuntos relacionados con el pequeño trata de no dejar de lado tus necesidades individuales así como las de tu pareja. Deja espacio a desarrollar una relación de calidad pues ello mejorará también el desarrollo del hijo.
  • Organiza el tiempo y dará para más. Saber que es tan importante compartir el tiempo en pareja como lo es hacerlo en familia. Cuidar de la pareja es cuidar de tus hijos y cuidar de ti como individuo que se integra en el mundo sin perder su yo individual, sus inquietudes y sus necesidades.
  • Cuida a tu compañero/a sentimental. La pareja, si existe, será el pilar sobre el que se asentará el nuevo ser, siendo para el pequeño la familia un escenario de aprendizaje y el reflejo de la vida exterior. Un entorno familiar basado en la comunicación y el afecto le ofrecerán la seguridad necesaria para su desarrollo. Por ello es importante proteger la autoestima de uno mismo y de la pareja y no dejar de ofrecerse apoyo y afecto mutuamente: miradas, sonrisas, caricias… No te olvides de la comunicación no verbal. Demostrar cariño a la pareja ayudará al niño/a a identificarse y reconocer las emociones.
  • No olvides agradecer. Una de las primeras cosas que aprenden los niños es a pedir por favor las cosas y a dar las gracias pero a los adultos a veces se nos olvida lo importante que es agradecer de una manera o de otra los gestos de tu pareja que lo merecen. Resulta reconfortante y positivo sentir que nuestro apoyo y nuestras acciones son valoradas por el otro.

Si seguimos estos pequeños pasos estaremos favoreciendo sin duda el buen funcionamiento de la pareja, cuidándonos también en esos momentos en los que el recién llegado hijo/a es protagonista. No olvides que cuidar de la pareja es generar un ambiente favorable para la crianza del bebé.

Diana Martínez es Trabajadora Social en CAIS